lunes, 22 de abril de 2013
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martes, 16 de abril de 2013
Los Cumpleaños
viernes, 12 de abril de 2013
Las modas
martes, 3 de julio de 2012
El cine de Hollywood
jueves, 10 de mayo de 2012
El transporte público
martes, 10 de abril de 2012
La situación actual española
Lo de este blog se me estaba empezando a ir de las manos así que he decidido ser una persona normal por una vez en la vida y escribir sobre algo serio: la situación actual española.
Y es que España se está yendo a pique, al garete, hundiéndose. Todo empezó una calurosa tarde de verano… (os creéis que es coña, pero es verdad) cuando un señor, miento eran muchos señores, decidieron todos a la vez hacer lo mismo: se reunieron en un lugar de la Mancha… (en realidad fue en Marbella) agarraron un bidón de Neutrex Futura y dijeron: ale, a la faena, blanqueemos todos estos fajos de billetes.
Yo digo, y lo digo totalmente en serio, que si todos los chinos del planeta tierra saltasen a la vez para mover la tierra, el resultado sería la mitad de catastrófico de lo que han liado esta panda de chanchulleros. Y cuando digo todos los chinos me refiero a todos, todos: los de China, los de España, los que tienen chinos (y me refiero tanto a parir niños como a poner una tienda en el barrio), los que tienen restaurantes, los que comen perro, los que sólo arroz y están híper estreñidos (porque señores chinos, el arroz estriñe, varíen su dieta) los que te venden cerveza cuando vuelves a las 7 de la mañana a casa… y tú te preguntas por qué razón de la existencia vas a seguir queriendo tú una cerveza a esas horas. Vamos a ver, hijos de Dios (o de Buda o del Señor de los Anillos chino) adáptense a las circunstancias, camaleonízense: a partir de las 6 de la mañana, cuando las cervezas ya van calentorras, ¡saquen el chocolate con churros! No me harán caso, pero se iban a forrar y las resacas españolas dolerían menos porque ya sabéis lo que dicen: las penas con churros, son menos penas.
Bueno, si yo de lo que hablaba era de España, no de China. Pues eso, yo había oído a la gente que “sabe” que en España faltaba dinero. Y yo venga a preguntarme dónde estaría ese dinero. Me lo imaginaba todo así como muy elaborado, con mapa del tesoro de esos en los que hay una enorme cruz roja que marca dónde está el tesoro y que algún graciosillo se había dedicado a esconderlo y que todo esto era una gran cámara oculta, en plan El Show de Truman. Y no me mintáis porque sé que todos pensasteis como yo durante los dos primeros años de la crisis. Después, se nos esfumó la ilusión porque la bromita duraba demasiado y el dinero no aparecía, pero sobre todo se esfumó cuando nos dimos cuenta de que el dinero no estaba escondido, sino que lo tenía la panda ese de chanchulleros y que encima, sin ningún respeto a la moda, se lo estaban gastando en regalar trajes terriblemente feos y en hacer anuncios de Loewe (eso tiene que haberlo hecho alguien malvado, no tiene otra explicación)
Y con eso de hablar de chanchulleros me da por pensar en Urdangarín. Porque esa es otra de las que tenemos montadas en España. Vimos que la familia real inglesa se tomaba un descanso como familia real entretenida y llegó la nuestra y se decidió a ocupar el primer puesto. Pero tanto el humor y la capacidad para el buen show, como Gibraltar, se lo quedaron los ingleses y los intentos de la familia real española pueden quedar resumidos en una sucesión de acontecimientos tan cutres como cualquier intento de remake a la española. Sería algo así como: “pog qué no te caiiiiiiaaaas”, la reina atiza al rey y aparece en público con un ojo a la virulé, Urdangarín nos roba como si le faltase dinero y esperen, esperen, esperen, el mejor y más reciente de todos: Froilán se dispara un pie. ¿Alguien me puede explicar qué hacía Froilán disparándose un pie? ¿Clases exprés de claqué? Y, si de verdad fue un accidente ¿por qué 3 tiros y no uno? Yo me le imagino: “¿Que no salto lo suficiente? ¿Me dices que no salto lo suficiente? Si los chinos pueden mover la tierra de un salto yo también. Si soy como ellos, todos tenemos nombres impronunciables. Venga conmigo, Duquesa de Alba, saaaaalte, saaaaaalte”
lunes, 12 de marzo de 2012
Las Vacaciones

Quedan dos semanas escasas para la Semana Santa, vacaciones, qué placer... se me hace el culo "pesi-cola" sólo de pensarlo. Las vacaciones son esos días en los que todo español que se precie se rasca los bolindres a dos manos y le pagan por ello. Vamos lo mismo que el resto del año, pero de manera oficial.
He dicho que se rascan los bolindres a dos manos pero eso no es del todo cierto, es más bien a una porque en la otra tienen la cerveza y/o el mando de la televisión. No sé qué ocurre en vacaciones que el resto del año las películas de la hora de la siesta de Antena 3 son una mierda, pero en vacaciones con tal de no pegar palo al agua somos capaces de ver, ojo al dato, EL PELICULÓN. Toma, Jeroma! El peliculón, dice. Por favor, que alguien denuncie ya a Antena 3 por publicidad engañosa.
Pero el canal que más atractivo se vuelven en vacaciones,sobre todo en verano, es la 2. Que, ¿por qué? os preguntaréis. El ciclismo. El ciclismo. Como lo leen, dos veces y todas las que necesite escribirlo. Lo del ciclismo es un deporte que jamás he comprendido por qué lo ve la gente. Recientemente he empezado a darme cuenta de que usa la misma fórmula que emplea Telecinco en su programación: sustancias ilegales + tíos en mayas + tetas con tías (no me he equivocado al escribir el orden de las palabras).
Para un español las vacaciones son sagradas, a cualquier cosa renunciaríamos por ellas. De hecho, en España convivieron allá en tiempos de Matusalén, judíos (y judías pero no de las de comer), moros (y moras, pero tampoco de las de comer) y cristianos. Y nosotros nos quedamos con los cristianos. Y la pregunta que incesante golpea vuestro cerebro es: ¿por qué? Si los cristianos son los únicos de los que el femenino no tiene chiste. Pues porque renunciamos al dinero de los judíos y a la inteligencia y apaño de los moros porque trabajaban demasiado. El cristianismo es una religión que para todo hace fiestas: que nace un pimpollo en un pesebre, ponme una copa que lo celebramos. Que la palma, ponme otra anda que se me pase el disgusto. ¡Y la mejor de todas! Que quedan 40 días, ¡40 malditos días con sus noches, sus tardes y sus todos! para que el colega la palme... pues nada vamos a montarnos una fiesta. Si es que este Jesucristo se lo sabía montar bien. Supo que se le iban a cargar y el tío no se fue a ver mundo, ni a decirle a sus seres queridos lo que les quería, ni a apañar la herencia; no, no, el se montó la fiesta padre (Dios, en su caso) con sus amigotes.
Todo esto viene a cuento de la indignación que me han hecho padecer a lo largo de todo el día cierta gente de cierto país: Suiza. Vamos a ver, dejémonos de tonterías... normal que nadie les quiera en la Unión Europea. ¿Qué es eso de que han rechazado un referéndum para tener dos semanas más de vacaciones? Vale, que sí, que van de chocolate hasta el culo y el resto les da igual, pero de ahí a rechazar no hacer nada...
Ya que son tan civilizados y tan molones, y ya puestos a hacer gilipolleces, yo por ellos y por el chocolate Lindt, hago el esfuerzo y me quedo con esas dos semanas que tanto les sobran. A mi me hacen falta que se me están acumulando las vueltas ciclistas de los últimos dos veranos.



